Jacinto Hernández Luna

  / sábado 15 de junio de 2019

Andrés Manuel sigue gobernando con éxico

Es indiscutible que el movimiento se demuestra andando y el caso de López Obrador estar al pendiente, no estar viajando al extranjero, permanecer en comunicación directa con su gabinete y con el pueblo de México, nos permite nuevamente tener una etapa de seguridad, frente a la conducta arbitraria y poco reflexiva, salpicada de cuestiones electorales de Trump; este personaje está poniendo lo mucho o poco que tiene al servicio de la causa de su reelección; México juega un papel importante en la carrera de este sujeto de marras a la presidencia, porque él quiere el próximo lunes llegar a Florida a su postulación y el anuncio oficial de su reelección, con un triunfo que no lo fue, de habernos puesto en una tesitura difícil, ante la amenaza de incrementar de 5 a 25% los impuestos a todos los productos mexicanos que llegan a Estados Unidos, entre el pasado 10 de junio y el mes de octubre del presente año; frente a esto nuevamente nos congratulamos de que con el diálogo, con la cabeza fría, pensando primero en los mexicanos Andrés Manuel resolvió cuando menos por los próximos 45 días la problemática en la que nos había puesto el señor Tump; además si México ha sido paladín de los derechos humanos y sobre todo de respetar la migración, seguirá haciéndolo; pero vicios del pasado se tienen que corregir, porque hay dos cuestiones muy importantes en el aspecto migratorio; no permitir como ocurrió en los otros gobiernos, una entrada desorganizada, fuera de control y que sin definir adecuadamente por qué los centroamericanos piden asilo político, si en realidad están saliendo de sus países, no por una persecución ideológica o política, sino porque no hay trabajo, porque hay inseguridad, porque viven en condiciones precarias, y ellos creen que el sueño americano está cruzando México; esto es uno de sus errores, porque aquí es donde la acción de Macelo Ebrard, que nos parece también adecuada, pondrá orden para que se defina, en primer lugar que ingresen al país con un pasaporte, con un documento migratorio que acredite su nacionalidad; que expresen su deseo de ir a los Estados Unidos de Norteamérica, pasando por México, que en este caso eso no se impide, lo que se debe prohibir es que entre una masa uniforme, sin características y que simple y sencillamente México pierda el control de ésto, que en eso seguramente que la acción de Andrés Manuel de Ebrard y el equipo que está colaborando en esto va a dar resultados positivos.

Es importante subrayar que el resultado, el no haber impuesto Trump los aranceles que quería, es muy importante para nosotros, porque aparentemente no había alternativa de solución, y sin embargo apareció una, que viene concatenada con otras, y que para empezar México en sus 980 km al sur con Guatemala y Belice y que finalmente antes lo dividía una raya de gis, vamos a tener una frontera que garantice la seguridad de los habitantes de México en el sur y el ingreso ordenado sistemático y con documentos que acrediten la personalidad y ciudadanía de los que quieren venir a México, y no como ha ocurrido hasta ahora, que además evidentemente que en esos éxodos vienen personas que no son precisamente lo más recomendable para el país.

La Guardia Nacional va a desempeñar un trabajo importante, porque en realidad va a auxiliar a quienes de migración pongan los requisitos para ingresar al país, y después, eso también es trascendente, el seguimiento de las personas que empiezan a cruzar por México para llegar a Estados Unidos, que en esta etapa es muy importante que quede claro, que no es el estatus de tercer país seguro el que va tener México; lo que se ha hablado, lo que se escribió, lo que se pactó, es el que estas personas que entren a México ordenadamente con documentos propios, están solicitando asilo en Estados Unidos; Estados Unidos tendrá que considerar las hipótesis, las circunstancias, y determinar si les da o no el asilo; mientras, y es una parte de la negociación, esos migrantes que quieren ir a Estados Unidos no a quedarse en México, por humanidad, porque López Obrador tiene esa convicción y la compartimos con él, darán y protegerán los derechos humanos de estos migrantes, procurarán, esto no se puede garantizar por las carencias propias de México, atención en cuestiones de salud y seguramente podrán encontrar trabajos temporales o actividades que hacer, no precisamente para recibir dádivas, sino para trabajar y ganar un sustento en el lapso que dure de cuando soliciten el asilo y los Estados Unidos se los otorguen o no; en esta última hipótesis esos migrantes centroamericanos, ante la negativa de Estados Unidos, como ellos entraron pidiendo el asilo tendrán que ser deportados a sus lugares de origen, actividad que seguramente realizará el gobierno respetando los derechos humanos y haciéndolo en las mejores condiciones.

Frente a estas reflexiones que compartimos con quienes me hacen el favor de leer estas líneas, tenemos que concluir que nuevamente López Obrador suma acciones positivas de gobierno; está al pendiente de primeros mexicanos, como lo acaba de demostrar, y seguramente frente a un conflicto de entre determinar si a costa de los mexicanos y de nuestra seguridad y nuestros derechos humanos vamos a admitir a los migrantes, aquí seguramente, me adelantaré a esto, tendríamos prioridad los mexicanos, precisamente porque estamos en nuestro país y porque el Presidente está buscando nuestro bienestar.


Director de la Programación Digital de la Revista de Derecho Familiar “Pater Familias” de la UNAM.

jhernandez366@hotmail.com

Es indiscutible que el movimiento se demuestra andando y el caso de López Obrador estar al pendiente, no estar viajando al extranjero, permanecer en comunicación directa con su gabinete y con el pueblo de México, nos permite nuevamente tener una etapa de seguridad, frente a la conducta arbitraria y poco reflexiva, salpicada de cuestiones electorales de Trump; este personaje está poniendo lo mucho o poco que tiene al servicio de la causa de su reelección; México juega un papel importante en la carrera de este sujeto de marras a la presidencia, porque él quiere el próximo lunes llegar a Florida a su postulación y el anuncio oficial de su reelección, con un triunfo que no lo fue, de habernos puesto en una tesitura difícil, ante la amenaza de incrementar de 5 a 25% los impuestos a todos los productos mexicanos que llegan a Estados Unidos, entre el pasado 10 de junio y el mes de octubre del presente año; frente a esto nuevamente nos congratulamos de que con el diálogo, con la cabeza fría, pensando primero en los mexicanos Andrés Manuel resolvió cuando menos por los próximos 45 días la problemática en la que nos había puesto el señor Tump; además si México ha sido paladín de los derechos humanos y sobre todo de respetar la migración, seguirá haciéndolo; pero vicios del pasado se tienen que corregir, porque hay dos cuestiones muy importantes en el aspecto migratorio; no permitir como ocurrió en los otros gobiernos, una entrada desorganizada, fuera de control y que sin definir adecuadamente por qué los centroamericanos piden asilo político, si en realidad están saliendo de sus países, no por una persecución ideológica o política, sino porque no hay trabajo, porque hay inseguridad, porque viven en condiciones precarias, y ellos creen que el sueño americano está cruzando México; esto es uno de sus errores, porque aquí es donde la acción de Macelo Ebrard, que nos parece también adecuada, pondrá orden para que se defina, en primer lugar que ingresen al país con un pasaporte, con un documento migratorio que acredite su nacionalidad; que expresen su deseo de ir a los Estados Unidos de Norteamérica, pasando por México, que en este caso eso no se impide, lo que se debe prohibir es que entre una masa uniforme, sin características y que simple y sencillamente México pierda el control de ésto, que en eso seguramente que la acción de Andrés Manuel de Ebrard y el equipo que está colaborando en esto va a dar resultados positivos.

Es importante subrayar que el resultado, el no haber impuesto Trump los aranceles que quería, es muy importante para nosotros, porque aparentemente no había alternativa de solución, y sin embargo apareció una, que viene concatenada con otras, y que para empezar México en sus 980 km al sur con Guatemala y Belice y que finalmente antes lo dividía una raya de gis, vamos a tener una frontera que garantice la seguridad de los habitantes de México en el sur y el ingreso ordenado sistemático y con documentos que acrediten la personalidad y ciudadanía de los que quieren venir a México, y no como ha ocurrido hasta ahora, que además evidentemente que en esos éxodos vienen personas que no son precisamente lo más recomendable para el país.

La Guardia Nacional va a desempeñar un trabajo importante, porque en realidad va a auxiliar a quienes de migración pongan los requisitos para ingresar al país, y después, eso también es trascendente, el seguimiento de las personas que empiezan a cruzar por México para llegar a Estados Unidos, que en esta etapa es muy importante que quede claro, que no es el estatus de tercer país seguro el que va tener México; lo que se ha hablado, lo que se escribió, lo que se pactó, es el que estas personas que entren a México ordenadamente con documentos propios, están solicitando asilo en Estados Unidos; Estados Unidos tendrá que considerar las hipótesis, las circunstancias, y determinar si les da o no el asilo; mientras, y es una parte de la negociación, esos migrantes que quieren ir a Estados Unidos no a quedarse en México, por humanidad, porque López Obrador tiene esa convicción y la compartimos con él, darán y protegerán los derechos humanos de estos migrantes, procurarán, esto no se puede garantizar por las carencias propias de México, atención en cuestiones de salud y seguramente podrán encontrar trabajos temporales o actividades que hacer, no precisamente para recibir dádivas, sino para trabajar y ganar un sustento en el lapso que dure de cuando soliciten el asilo y los Estados Unidos se los otorguen o no; en esta última hipótesis esos migrantes centroamericanos, ante la negativa de Estados Unidos, como ellos entraron pidiendo el asilo tendrán que ser deportados a sus lugares de origen, actividad que seguramente realizará el gobierno respetando los derechos humanos y haciéndolo en las mejores condiciones.

Frente a estas reflexiones que compartimos con quienes me hacen el favor de leer estas líneas, tenemos que concluir que nuevamente López Obrador suma acciones positivas de gobierno; está al pendiente de primeros mexicanos, como lo acaba de demostrar, y seguramente frente a un conflicto de entre determinar si a costa de los mexicanos y de nuestra seguridad y nuestros derechos humanos vamos a admitir a los migrantes, aquí seguramente, me adelantaré a esto, tendríamos prioridad los mexicanos, precisamente porque estamos en nuestro país y porque el Presidente está buscando nuestro bienestar.


Director de la Programación Digital de la Revista de Derecho Familiar “Pater Familias” de la UNAM.

jhernandez366@hotmail.com