Jacinto Hernández Luna

  / sábado 16 de noviembre de 2019

¿Debe Andrés Manuel cambiar a algunos miembros de su gabinete?


Es un clamor popular, sobre todo de quienes elegimos a Andrés Manuel como Presidente de México, que ahora recorre el país de norte a sur y de oriente a poniente, porque hay consideraciones y reflexiones que conducen a la conclusión de que varios de los miembros de su gabinete,

Secretarios de Estado, Ministros o directivos de organismos administrativos, o que colaboran en diferentes actividades con el gobierno, no están a la altura de lo que en este momento exige el gobierno, exige el país, requiere la población mexicana en cuanto a las grandes fallas que a lo largo de un año, tiempo más que suficiente para probar la eficiencia y la capacidad, categóricamente afirmamos que no han estado a la altura de las acciones de Andrés Manuel.

La improvisación y falta de vocación en favor de los que menos tienen por parte de quienes acompañan en su mayoría a Andrés Manuel, ha dado resultados negativos y entre otros, como lo señalan las estadísticas, se ha reducido diez por ciento; de setenta y ocho a sesenta y ocho por ciento, la aceptación de los mexicanos a la forma de gobernar de Andrés Manuel; y en eso va no sólo lo de la inseguridad sino en general, pareciera, da esa impresión que no están al corriente, probablemente ni las mañaneras vean, de las líneas de gobierno que está ordenando el Presidente la República; no son sugerencias ni mucho menos reflexiones u ocurrencias, sino planes, líneas de gobierno y que se tiene que estar a la altura de lo que en este momento está ocurriendo en el país; no se puede negar que Andrés Manuel encontró el gobierno hecho pedazos, la corrupción y los recursos en forma impresionante se fueron dilapidando, y hoy cuando se pone un alto hasta aquí, hay voces incluso en contra, pero es definitivo que si hubiéramos seguido con las mismas líneas oficiales de los gobiernos anteriores el país probablemente estaría ya hecho pedazos.

Frente a estas consideraciones, pensamos que sería muy saludable que Andrés Manuel tomara esas iniciativas de cambiar a miembros de su gabinete, que no sólo dan la apariencia sino que en la realidad no están siguiendo las líneas que día a día se dictan en las mañaneras de gobierno; que no hay un conocimiento, una vocación, o un convencimiento de que éste es un nuevo gobierno, que está batallando por los pobres, por los que menos tenemos, y que los de la clase media y alta no tienen mayor problema porque siguen en su misma situación; pero los que no, requieren cambios, y eso es importantísimo para efecto de que el gobierno siga mejorando sus acciones y sobre todo sus resultados.

A un año, que se cumplirá el próximo 1 de diciembre, es una pena decir que el balance es negativo, atendiendo a la poca planeación que han tenido quienes acompañan a este gobierno; y sobre todo que no hay convicción en cuanto a lo que se está haciendo, lo que se está planeando, lo que se está realizando, incluidos como hoy, uno de los problemas más delicados que es la aprobación del presupuesto para el año 2020; incluso ya hay personas, sectores que en principio en las campañas de Andrés Manuel lo han apoyado, y que hoy como los campesinos justamente reclaman, y ahí habría que ver si es falla de la Cámara de Diputados; de la Secretaría de hacienda; o de quién, que no han seguido atentamente las líneas de gobierno, no están haciendo lo que deben para hacerle eco y segunda al Presidente la República; lo que puede llevar a un desenlace grave, porque si bien Andrés Manuel matiza todas estas cuestiones como ha ocurrido recientemente con Durazo, el de Seguridad Pública, en que el presidente dice “lo veo fortachón”, no es cuestión de esa apreciación sino de los resultados, y los resultados en esta secretaría y en muchas otras son negativos, y para muestra un botón, hay que analizar lo que han realizado durante 12 meses y van a salir reprobados; por eso ratificamos que es tiempo de que Andrés Manuel haga cambios, y escoja personas con la convicción que él tiene de gobernar por los que menos tenemos, y hacer realidad el lema de su campaña “Primero los pobres”.

Como conclusión de lo que hemos señalado en este espacio periodístico, es ratificar que desde nuestra perspectiva y a un año de gobierno es tiempo de hacer los cambios que demandan los errores que han cometido diferentes funcionarios, y sobre todo que haya una planeación adecuada y no en una improvisación o con ocurrencias, sino que para hacer realidad la Cuarta Transformación es necesario tener la convicción, querer y pensar como Andrés Manuel, y sobre todo darse cuenta de que a un año el país tiene graves problemas, y que si el próximo año siguen las mismas personas y los resultados, será muy grave y seguramente se pagarán las facturas en las elecciones del año 2021; que sería desastroso para quienes estamos convencidos del gobierno de Andrés Manuel, que se perdiera verbigracia la mayoría de la Cámara de Diputados.

Director de la Programación Digital de la Revista de Derecho Familiar “Pater Familias” de la UNAM. Politólogo Autodidacta. jhernandez366@hotmail.com


Es un clamor popular, sobre todo de quienes elegimos a Andrés Manuel como Presidente de México, que ahora recorre el país de norte a sur y de oriente a poniente, porque hay consideraciones y reflexiones que conducen a la conclusión de que varios de los miembros de su gabinete,

Secretarios de Estado, Ministros o directivos de organismos administrativos, o que colaboran en diferentes actividades con el gobierno, no están a la altura de lo que en este momento exige el gobierno, exige el país, requiere la población mexicana en cuanto a las grandes fallas que a lo largo de un año, tiempo más que suficiente para probar la eficiencia y la capacidad, categóricamente afirmamos que no han estado a la altura de las acciones de Andrés Manuel.

La improvisación y falta de vocación en favor de los que menos tienen por parte de quienes acompañan en su mayoría a Andrés Manuel, ha dado resultados negativos y entre otros, como lo señalan las estadísticas, se ha reducido diez por ciento; de setenta y ocho a sesenta y ocho por ciento, la aceptación de los mexicanos a la forma de gobernar de Andrés Manuel; y en eso va no sólo lo de la inseguridad sino en general, pareciera, da esa impresión que no están al corriente, probablemente ni las mañaneras vean, de las líneas de gobierno que está ordenando el Presidente la República; no son sugerencias ni mucho menos reflexiones u ocurrencias, sino planes, líneas de gobierno y que se tiene que estar a la altura de lo que en este momento está ocurriendo en el país; no se puede negar que Andrés Manuel encontró el gobierno hecho pedazos, la corrupción y los recursos en forma impresionante se fueron dilapidando, y hoy cuando se pone un alto hasta aquí, hay voces incluso en contra, pero es definitivo que si hubiéramos seguido con las mismas líneas oficiales de los gobiernos anteriores el país probablemente estaría ya hecho pedazos.

Frente a estas consideraciones, pensamos que sería muy saludable que Andrés Manuel tomara esas iniciativas de cambiar a miembros de su gabinete, que no sólo dan la apariencia sino que en la realidad no están siguiendo las líneas que día a día se dictan en las mañaneras de gobierno; que no hay un conocimiento, una vocación, o un convencimiento de que éste es un nuevo gobierno, que está batallando por los pobres, por los que menos tenemos, y que los de la clase media y alta no tienen mayor problema porque siguen en su misma situación; pero los que no, requieren cambios, y eso es importantísimo para efecto de que el gobierno siga mejorando sus acciones y sobre todo sus resultados.

A un año, que se cumplirá el próximo 1 de diciembre, es una pena decir que el balance es negativo, atendiendo a la poca planeación que han tenido quienes acompañan a este gobierno; y sobre todo que no hay convicción en cuanto a lo que se está haciendo, lo que se está planeando, lo que se está realizando, incluidos como hoy, uno de los problemas más delicados que es la aprobación del presupuesto para el año 2020; incluso ya hay personas, sectores que en principio en las campañas de Andrés Manuel lo han apoyado, y que hoy como los campesinos justamente reclaman, y ahí habría que ver si es falla de la Cámara de Diputados; de la Secretaría de hacienda; o de quién, que no han seguido atentamente las líneas de gobierno, no están haciendo lo que deben para hacerle eco y segunda al Presidente la República; lo que puede llevar a un desenlace grave, porque si bien Andrés Manuel matiza todas estas cuestiones como ha ocurrido recientemente con Durazo, el de Seguridad Pública, en que el presidente dice “lo veo fortachón”, no es cuestión de esa apreciación sino de los resultados, y los resultados en esta secretaría y en muchas otras son negativos, y para muestra un botón, hay que analizar lo que han realizado durante 12 meses y van a salir reprobados; por eso ratificamos que es tiempo de que Andrés Manuel haga cambios, y escoja personas con la convicción que él tiene de gobernar por los que menos tenemos, y hacer realidad el lema de su campaña “Primero los pobres”.

Como conclusión de lo que hemos señalado en este espacio periodístico, es ratificar que desde nuestra perspectiva y a un año de gobierno es tiempo de hacer los cambios que demandan los errores que han cometido diferentes funcionarios, y sobre todo que haya una planeación adecuada y no en una improvisación o con ocurrencias, sino que para hacer realidad la Cuarta Transformación es necesario tener la convicción, querer y pensar como Andrés Manuel, y sobre todo darse cuenta de que a un año el país tiene graves problemas, y que si el próximo año siguen las mismas personas y los resultados, será muy grave y seguramente se pagarán las facturas en las elecciones del año 2021; que sería desastroso para quienes estamos convencidos del gobierno de Andrés Manuel, que se perdiera verbigracia la mayoría de la Cámara de Diputados.

Director de la Programación Digital de la Revista de Derecho Familiar “Pater Familias” de la UNAM. Politólogo Autodidacta. jhernandez366@hotmail.com