/ jueves 17 de septiembre de 2020

La seguridad empeorará

La espiral de violencia en la entidad continúa y los esfuerzos de la autoridad parecen insuficientes para contener la ola criminal y los efectos que ella tiene en la inversión pública. La seguridad pública sea uno de los grandes pendientes del gobierno en todos sus niveles.

Los análisis de especialistas coinciden en que la falta de capacitación del personal de seguridad pública, la falta de equipo e infraestructura, fallidas e insuficientes estrategias de prevención social de la violencia y delincuencia, y problemas de respeto a los derechos humanos y cuestiones de género son asuntos que los gobiernos municipales, estatales y federal, deben mejorar en Morelos.

Por ello, la desaparición del programa que subsidia programas específicos para atender todos esos asuntos, el Fortaseg, en el proyecto presupuesto de egresos del gobierno federal para el 2021, resulta especialmente preocupante. Se trata de 83 millones de pesos que en el 2020 se destinaron a los municipios con mayores problemas de violencia y seguridad pública, y también los que concentran a más de la mitad de la población del estado: Cuernavaca, Jiutepec, Cuautla, Yautepec, Temixco, Emiliano Zapata y Xochitepec.

Desaparece el subsidio, pero no la necesidad. Los problemas siguen siendo los mismos porque debe reconocerse que los recursos siempre fueron insuficientes, pero en algo ayudaban. El repunte de los delitos de alto impacto y la evidente falta de policías preparados para prevenir el crimen, perseguirlo y poner a disposición a sus autores, no evidencian el fracaso de Fortaseg, sino lo escaso que resultaba para las necesidades que se tienen.

Desde su campaña, el hoy presidente López Obrador, anunciaba austeridad presupuestal y de cambios en la estrategia contra la violencia y el crimen. Aseguró que debían atenderse las causas de la violencia y tenía razón parcialmente (luchar contra las causas tiene efectos en el mediano y largo plazo y a México le urge frenar la violencia también ahora). La desaparición de Fortaseg no se inscribe en ninguna de las dos promesas: desatender las necesidades evidentes hará que los municipios y el gobierno del estado deban reorientar recursos que se usarían para otras cosas también necesarias, pero no tan urgentes; y la reorientación de los fondos del subsidio no se dirige a cuestiones urgentes ni al ahorro, sino a los programas que el presidente considera prioritarios que son sus obras de infraestructura, un aeropuerto y un tren, cuyo impacto para la economía morelense es profundamente cuestionable.

Si a la desaparición del subsidio se suma el rechazo que sufre el Mando Coordinado, las fallas en seguridad pública del gobierno estatal, y el desorden político que se espera por las campañas electorales, la perspectiva en materia de seguridad para el estado es preocupante. En los hechos, quedan pocos días para diseñar una estrategia que permita a los municipios enfrentar sus problemas de inseguridad; Yautepec y Cuernavaca, dos de los más golpeados por el crimen y los recortes federales, ya habían anunciado su probable retiro del mando coordinado. ¿Cuál será su propuesta?


@martinellito

dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

La espiral de violencia en la entidad continúa y los esfuerzos de la autoridad parecen insuficientes para contener la ola criminal y los efectos que ella tiene en la inversión pública. La seguridad pública sea uno de los grandes pendientes del gobierno en todos sus niveles.

Los análisis de especialistas coinciden en que la falta de capacitación del personal de seguridad pública, la falta de equipo e infraestructura, fallidas e insuficientes estrategias de prevención social de la violencia y delincuencia, y problemas de respeto a los derechos humanos y cuestiones de género son asuntos que los gobiernos municipales, estatales y federal, deben mejorar en Morelos.

Por ello, la desaparición del programa que subsidia programas específicos para atender todos esos asuntos, el Fortaseg, en el proyecto presupuesto de egresos del gobierno federal para el 2021, resulta especialmente preocupante. Se trata de 83 millones de pesos que en el 2020 se destinaron a los municipios con mayores problemas de violencia y seguridad pública, y también los que concentran a más de la mitad de la población del estado: Cuernavaca, Jiutepec, Cuautla, Yautepec, Temixco, Emiliano Zapata y Xochitepec.

Desaparece el subsidio, pero no la necesidad. Los problemas siguen siendo los mismos porque debe reconocerse que los recursos siempre fueron insuficientes, pero en algo ayudaban. El repunte de los delitos de alto impacto y la evidente falta de policías preparados para prevenir el crimen, perseguirlo y poner a disposición a sus autores, no evidencian el fracaso de Fortaseg, sino lo escaso que resultaba para las necesidades que se tienen.

Desde su campaña, el hoy presidente López Obrador, anunciaba austeridad presupuestal y de cambios en la estrategia contra la violencia y el crimen. Aseguró que debían atenderse las causas de la violencia y tenía razón parcialmente (luchar contra las causas tiene efectos en el mediano y largo plazo y a México le urge frenar la violencia también ahora). La desaparición de Fortaseg no se inscribe en ninguna de las dos promesas: desatender las necesidades evidentes hará que los municipios y el gobierno del estado deban reorientar recursos que se usarían para otras cosas también necesarias, pero no tan urgentes; y la reorientación de los fondos del subsidio no se dirige a cuestiones urgentes ni al ahorro, sino a los programas que el presidente considera prioritarios que son sus obras de infraestructura, un aeropuerto y un tren, cuyo impacto para la economía morelense es profundamente cuestionable.

Si a la desaparición del subsidio se suma el rechazo que sufre el Mando Coordinado, las fallas en seguridad pública del gobierno estatal, y el desorden político que se espera por las campañas electorales, la perspectiva en materia de seguridad para el estado es preocupante. En los hechos, quedan pocos días para diseñar una estrategia que permita a los municipios enfrentar sus problemas de inseguridad; Yautepec y Cuernavaca, dos de los más golpeados por el crimen y los recortes federales, ya habían anunciado su probable retiro del mando coordinado. ¿Cuál será su propuesta?


@martinellito

dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

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