/ lunes 28 de septiembre de 2020

México, un mosaico electoral

Para la votación de los ciudadanos y la estructuración de sus votos, existen sistemas de una sola o varias vueltas.

En un estudio, el inglés, Gary Cox se centra en el ámbito legislativo, y agrega que “el distrito electoral es un área geográfica definida legalmente en la cual se suman los votos y se asignan los escaños, y donde la magnitud del distrito es el número de representantes facultados para ser elegidos”.

Por lo que hace a las complicaciones que encierra el concepto de representación, Hanna Fenichel Pitkin nos adentra en las dificultades que entraña una definición concreta. Su trabajo nos remonta a los realizados por los grandes pensadores y filósofos políticos, sin ser una revisión histórica.

Nos aclara que su trabajo es un análisis conceptual. A pesar de ello, en materia política, nos dice que habitualmente el concepto de representación está íntimamente vinculado con la democracia, libertad y justicia. Lamentablemente, en la práctica, la representación no necesariamente significa autogobierno del pueblo. Por tanto, plantea las siguientes preguntas: “¿Son todos los gobiernos representativos? ¿Ninguno lo es? ¿Lo es alguno?”

A la hora de definir el concepto representación, Fenichel se atiene en un alto grado a la “filosofía de Oxford” o “análisis lingüístico”, aludiendo a la familia entera de palabras con la raíz “representa”, tales como “representante”, “representar”, “representativo” en lo concerniente al ámbito político, pero también lo extiende a todas las áreas de la vida humana.

Representación significa en su origen etimológico, re-presentación, un hacer presente otra vez. Es hacer presente en algún sentido algo que, sin embargo, no está presente literariamente o de hecho.

Esto no dificulta el hecho de que el representante pueda decidir, con base en sus convicciones, estudios y análisis, lo que a su juicio es conveniente para sus representados. En todo caso, la valoración depende no sólo de la rendición de cuentas, sino de los resultados mismos.

La elección mexicana de 2021, será una victoria de la democracia, si los representantes de las oposiciones convierten el proceso electoral por venir en muchas elecciones locales para expresar no sólo al distrito electoral que representarán o la entidad que gobernarán, el mosaico que es nuestro país, sino más aún, demostrar que la nuestra es una nación en que la oposición surge para recobrar la perspectiva regional en lo que hace al mapa de su distribución política.

También, será una oportunidad auténtica para devolverle a México su gobierno dividido (presidencialismo sin mayoría) en la cámara de Diputados y, en otras palabras, la calidad de la democracia, dependa de la calidad de la oposición y del vigor de sus reglas del juego en un entorno diverso, plural, con libertad de expresión, libertad de prensa y un largo etcétera.


Facebook: Daniel Adame Osorio

Instagram: @danieladameosorio

Twitter: @Danieldao1

Para la votación de los ciudadanos y la estructuración de sus votos, existen sistemas de una sola o varias vueltas.

En un estudio, el inglés, Gary Cox se centra en el ámbito legislativo, y agrega que “el distrito electoral es un área geográfica definida legalmente en la cual se suman los votos y se asignan los escaños, y donde la magnitud del distrito es el número de representantes facultados para ser elegidos”.

Por lo que hace a las complicaciones que encierra el concepto de representación, Hanna Fenichel Pitkin nos adentra en las dificultades que entraña una definición concreta. Su trabajo nos remonta a los realizados por los grandes pensadores y filósofos políticos, sin ser una revisión histórica.

Nos aclara que su trabajo es un análisis conceptual. A pesar de ello, en materia política, nos dice que habitualmente el concepto de representación está íntimamente vinculado con la democracia, libertad y justicia. Lamentablemente, en la práctica, la representación no necesariamente significa autogobierno del pueblo. Por tanto, plantea las siguientes preguntas: “¿Son todos los gobiernos representativos? ¿Ninguno lo es? ¿Lo es alguno?”

A la hora de definir el concepto representación, Fenichel se atiene en un alto grado a la “filosofía de Oxford” o “análisis lingüístico”, aludiendo a la familia entera de palabras con la raíz “representa”, tales como “representante”, “representar”, “representativo” en lo concerniente al ámbito político, pero también lo extiende a todas las áreas de la vida humana.

Representación significa en su origen etimológico, re-presentación, un hacer presente otra vez. Es hacer presente en algún sentido algo que, sin embargo, no está presente literariamente o de hecho.

Esto no dificulta el hecho de que el representante pueda decidir, con base en sus convicciones, estudios y análisis, lo que a su juicio es conveniente para sus representados. En todo caso, la valoración depende no sólo de la rendición de cuentas, sino de los resultados mismos.

La elección mexicana de 2021, será una victoria de la democracia, si los representantes de las oposiciones convierten el proceso electoral por venir en muchas elecciones locales para expresar no sólo al distrito electoral que representarán o la entidad que gobernarán, el mosaico que es nuestro país, sino más aún, demostrar que la nuestra es una nación en que la oposición surge para recobrar la perspectiva regional en lo que hace al mapa de su distribución política.

También, será una oportunidad auténtica para devolverle a México su gobierno dividido (presidencialismo sin mayoría) en la cámara de Diputados y, en otras palabras, la calidad de la democracia, dependa de la calidad de la oposición y del vigor de sus reglas del juego en un entorno diverso, plural, con libertad de expresión, libertad de prensa y un largo etcétera.


Facebook: Daniel Adame Osorio

Instagram: @danieladameosorio

Twitter: @Danieldao1