Brenda Valderrama

  / lunes 19 de noviembre de 2018

Para arrancar la conversación

La prevención de riesgos nos permite generar condiciones para que cuando ocurra la adversidad el daño sea menor. Mientras que en otros países la prevención de riesgos es parte de la cultura, quizá porque su clima extremo no les ofrece alimento y abrigo durante todo el año o porque su sistema familiar fragmentado les impide superar la adversidad con facilidad, nosotros tenemos la tenemos poco desarrollada.

A nivel gobierno y a pesar de millonarias inversiones cada que ocurre una tragedia colectiva vemos que las autoridades improvisan. Esto genera olas de indignación que desafortunadamente con el tiempo y con otras urgencias se van aplacando hasta la nueva tragedia, ya sea un sismo, un incendio o una inundación. Esto se replica a nivel familiar o quizá sea que porque ocurre a nivel familiar es que no logramos desarrollarlo a nivel nacional, no lo sé.

En estos últimos días he estado en contacto con diferentes situaciones que, a pesar de su gravedad, pudieron haberse prevenido. Comencemos con el tema laboral. Según datos del INEGI solamente uno de cada cuatro adultos mayores cuenta con una pensión. Programas universales de pensión, aunque útiles, son paliativos pues no cuentan con los montos necesarios para asegurar una vida digna a los beneficiarios. Es solamente con acciones preventivas como el aseguramiento de la vivienda, un fondo de ahorro o inversiones monetarias o en negocios como, desde la edad productiva, podemos programar los recursos para nuestra vejez. Desafortunadamente la precariedad de los sueldos en México donde la mitad de la población recibe menos de 8 mil pesos al mes dificulta o definitivamente impide que se pueda derivar parte del ingreso a prevenir el retiro.

La situación se complica aún más por la prolongación de la vida gracias al acceso a un mejor sistema de salud pública. Soluciones emergentes para adultos mayores como son la vivienda compartida para distribuir gastos y acompañarse, la generación de programas de subempleo o la intervención de la banca con productos como las hipotecas reversas ayudan a compensar la situación una vez que se presenta aunque no la resuelven.

El otro tema de importancia es la salud. Ya sea por moda, por razones religiosas, psicológicas o por ignorancia se ha incrementado el número de padecimientos prevenibles entre la sociedad. Entre ellos encontramos la resistencia de algunos núcleos a las vacunas donde se incrementa el riesgo a la propagación de enfermedades transmisibles como son la varicela y la tosferina siendo particularmente grave la resistencia a la vacuna contra el virus del papiloma humano que se aplica a niñas de 11 años y que les ayudará, en el futuro, a prevenir el cáncer cérvico uterino, una de las principales causas de muerte femenina.

Por otro lado, trastornos alimenticios como son el no comer (anorexia) o la inducción regular del vómito para remover los alimentos (bulimia) todo esto por temor a engordar, son tan frecuentes que se han vuelto problemas de salud pública con más de 2,500 casos detectados cada año. A esto se suman más de 10 millones de mexicanos que viven con diabetes, otra enfermedad asociada a la mala alimentación y completamente prevenible.

Finalmente tenemos las enfermedades de transmisión sexual. La falta de información útil así como los prejuicios y la baja autoestima de las personas ocasionan que enfermedades totalmente prevenibles como son la sífilis, la gonorrea, el herpes y el virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) sigan causando estragos entre nuestro jóvenes siendo las mujeres sus principales víctimas con más de 700 mil casos identificados actualmente.

Todas estas situaciones se pueden y se deben prevenir. En algunos casos depende del gobierno el diseño e implantación de programas pero, en la mayor parte de los casos, podemos desde nuestra familia ayudar en la prevención mediante la reflexión colectiva de los riesgos a los que somos vulnerables. Sirva este texto para arrancar la conversación.

Puede encontrar información adicional y publicaciones anteriores en mi blog http://reivindicandoapluton.blogspot.mx

La prevención de riesgos nos permite generar condiciones para que cuando ocurra la adversidad el daño sea menor. Mientras que en otros países la prevención de riesgos es parte de la cultura, quizá porque su clima extremo no les ofrece alimento y abrigo durante todo el año o porque su sistema familiar fragmentado les impide superar la adversidad con facilidad, nosotros tenemos la tenemos poco desarrollada.

A nivel gobierno y a pesar de millonarias inversiones cada que ocurre una tragedia colectiva vemos que las autoridades improvisan. Esto genera olas de indignación que desafortunadamente con el tiempo y con otras urgencias se van aplacando hasta la nueva tragedia, ya sea un sismo, un incendio o una inundación. Esto se replica a nivel familiar o quizá sea que porque ocurre a nivel familiar es que no logramos desarrollarlo a nivel nacional, no lo sé.

En estos últimos días he estado en contacto con diferentes situaciones que, a pesar de su gravedad, pudieron haberse prevenido. Comencemos con el tema laboral. Según datos del INEGI solamente uno de cada cuatro adultos mayores cuenta con una pensión. Programas universales de pensión, aunque útiles, son paliativos pues no cuentan con los montos necesarios para asegurar una vida digna a los beneficiarios. Es solamente con acciones preventivas como el aseguramiento de la vivienda, un fondo de ahorro o inversiones monetarias o en negocios como, desde la edad productiva, podemos programar los recursos para nuestra vejez. Desafortunadamente la precariedad de los sueldos en México donde la mitad de la población recibe menos de 8 mil pesos al mes dificulta o definitivamente impide que se pueda derivar parte del ingreso a prevenir el retiro.

La situación se complica aún más por la prolongación de la vida gracias al acceso a un mejor sistema de salud pública. Soluciones emergentes para adultos mayores como son la vivienda compartida para distribuir gastos y acompañarse, la generación de programas de subempleo o la intervención de la banca con productos como las hipotecas reversas ayudan a compensar la situación una vez que se presenta aunque no la resuelven.

El otro tema de importancia es la salud. Ya sea por moda, por razones religiosas, psicológicas o por ignorancia se ha incrementado el número de padecimientos prevenibles entre la sociedad. Entre ellos encontramos la resistencia de algunos núcleos a las vacunas donde se incrementa el riesgo a la propagación de enfermedades transmisibles como son la varicela y la tosferina siendo particularmente grave la resistencia a la vacuna contra el virus del papiloma humano que se aplica a niñas de 11 años y que les ayudará, en el futuro, a prevenir el cáncer cérvico uterino, una de las principales causas de muerte femenina.

Por otro lado, trastornos alimenticios como son el no comer (anorexia) o la inducción regular del vómito para remover los alimentos (bulimia) todo esto por temor a engordar, son tan frecuentes que se han vuelto problemas de salud pública con más de 2,500 casos detectados cada año. A esto se suman más de 10 millones de mexicanos que viven con diabetes, otra enfermedad asociada a la mala alimentación y completamente prevenible.

Finalmente tenemos las enfermedades de transmisión sexual. La falta de información útil así como los prejuicios y la baja autoestima de las personas ocasionan que enfermedades totalmente prevenibles como son la sífilis, la gonorrea, el herpes y el virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) sigan causando estragos entre nuestro jóvenes siendo las mujeres sus principales víctimas con más de 700 mil casos identificados actualmente.

Todas estas situaciones se pueden y se deben prevenir. En algunos casos depende del gobierno el diseño e implantación de programas pero, en la mayor parte de los casos, podemos desde nuestra familia ayudar en la prevención mediante la reflexión colectiva de los riesgos a los que somos vulnerables. Sirva este texto para arrancar la conversación.

Puede encontrar información adicional y publicaciones anteriores en mi blog http://reivindicandoapluton.blogspot.mx

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