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Credencialización desordenada y sospechas…

  • Nuevas Reglas

El desorden en la credencialización para obtener apoyos a quienes resultaron afectados por el sismo del 19 de septiembre en los municipios es lamentable en tanto excluye a quienes requieren ayuda urgente, y contempla a otros que no la necesitan tanto, según los reportes que nos han llegado de Tlaltizapán, Ayala y Jojutla.

Probablemente por una labor poco coordinada entre los gobiernos municipales, estatal y federal, ha habido inconsistencias de regulares a graves en los padrones de beneficiarios tanto de la Sedatu, como de Unidos por Morelos. Asuntos que, si bien podrían tratarse de errores de captura, para las siempre suspicaces mentes de analistas y políticos morelenses, podrían entenderse como corrupción.

Dirán que se trata de un malentendido, que todo se puede arreglar con tantito VapoRub, pero en un tema tan sensible como el del apoyo a afectados por el sismo, tan solidario como la reconstrucción, lo menos que debiera permitirse son errores que lleven a sospechas. Ya se habla en los corrillos políticos de algunos equipos de alcaldes que pidieron se incluyeran en los padrones de beneficiarios casas que no habían resultado afectadas. Si hay algo que no debiera permitirse a nadie es permitir que se formen sospechas alrededor de un proceso que debe ser absolutamente transparente.

Si hay algo que deben notar hoy todos los funcionarios, de todos los niveles, es la cantidad de ojos que, en buena lid o en mal plan, los observan todos los días. Ya se ha mancillado el buen nombre de la academia con el escándalo en la universidad; el de la Iglesia, con los casos de corrupción y encubrimiento tan sonados; el de las organizaciones no gubernamentales con la subordinación que se hizo de ellas a ideologías y militancias partidistas. La sospecha de las audiencias es justificada, frente a ello, sólo la más experta pulcritud puede generar la confianza que requiere un mecanismo orientado a demostrar la solidaridad de los morelenses.

Los errores que ha evidenciado la entrega de credenciales para apoyos de Unidos por Morelos en Tlaltizapán y Ayala, y de Fonden, en Jojutla, alcanzarían hasta el 30 por ciento del padrón de beneficiarios, en números más claros, uno de cada tres registros podrían tener fallas. Frente a ello, la respuesta de las autoridades debe ser inmediata, contundente y transparente. De otra forma, se pone en riesgo todo el camino andado.

Twitter: @martinellito
Correo electrónico: dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx