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Desechos electoreros

  • Antorcha Campesina

En 2006, Cuernavaca vivió una crisis inducida cuando desde el municipio se ordenó la colisión de la recolección de la basura. En aquella época se reconoció que diario se generaban 400 toneladas de desperdicios domiciliarios y comerciales, que todos incluido los que generaban los servicios médicos eran mal manejados y ponían en riesgo la salud de la población. Como solución emergente se concesionó a una empresa de Nuevo León ese servicio, obligación de la autoridad municipal.

Esta semana inició actividades la Estrategia de Gestión Integral de Residuos Sólidos, al poner en funcionamiento la primera planta de revalorización de residuos, el método más amigable con el medio ambiente hasta hoy en Morelos.

El manejo de los residuos sólidos y líquidos de la sociedad industrializada se convirtió en un problema y en un negocio desde hace décadas, en la medida en la que se incrementa el acceso a satisfactores de necesidades y de comodidades en las diferentes zonas del país aumenta el volumen de desperdicios que genera la sociedad y que el gobierno debe disponer de manera “adecuada”.

El tema enfrenta fundamentalmente dos retos: el primero tiene que ver con garantizar que no deteriore más los recursos naturales; el segundo es el que involucra las finanzas públicas y privadas, en un escenario que históricamente ha generado corrupción.

En la Ciudad de México, la más poblada y contaminada del mundo, durante décadas un solo grupo manejó los desperdicios y se conoció como el Rey de la Basura a Rafael Gutiérrez, asesinado en 1987; heredó el control de los pepenadores su hijo Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.

En Morelos, hasta el 2006, se utilizó un sistema de contenedores que manejó directamente el Ayuntamiento. Tras la crisis de recolección se concesionó a una empresa de Nuevo León, desplazada por los priistas durante el gobierno de Manuel Martínez Garrigós. El conflicto legal continua y en algún momento -según afirman especialistas-, el municipio deberá pagar a la empresa.

La puesta en marcha de la nueva propuesta para la disposición de los desperdicios, reconoce que en Morelos se generan más de dos mil toneladas de basura diarias. La cifra que se desconoce es el volumen que no tiene un manejo adecuado.

Aunque los especialistas afirman que ningún sistema de recolección en la entidad es sustentable, la mayoría termina en basureros a cielo abierto, iguales a los que en la Ciudad de México generaron la explotación por generaciones de miles de pepenadores para garantizar los excesos que incluyen la operación de una red de prostitución por parte del más “importante” líder de esos desposeídos.

El sistema que esta semana entra en funcionamiento tiene como objetivo dividir la entidad en 10 zonas en las que se recolectará y dispondrá de manera sustentable el desperdicio generado en los hogares y en las actividades comerciales de la entidad.

Quienes se adueñaron del estado de Morelos luego de que finalizó el conflicto armado de principios del siglo XX, disfrutaron y explotaron los recursos naturales de forma desordenada hasta 1990 cuando la Comisión Nacional del Agua realizó una auditoría a los mantos freáticos y clausuró más de 25 mil hectáreas de cultivos en los municipios de Jiutepec, Temixco, Zapata y Xochitepec, porque el vital líquido proveniente de la mancha industrial y urbana de Jiutepec estaba altamente contaminado.

La planta de ECCACIV fue construida para tratar desechos industriales y el municipio conecto los drenajes de la zona habitacional.

Morelos tiene hoy cerca de dos millones de habitantes, más de un millón de electores, de los cuales acuden a votar cerca de medio millón, un importante número de ellos arribó después del terremoto de 1985.

Sus hijos ya están en edad de participar en las elecciones, sobre todo los que habitan en las zonas urbanas y semiurbanas que coinciden con la Zona Metropolitana del Valle de Cuernavaca, la de la región oriente o la de la zona sur y nacieron después de 1985 sólo conocen una entidad en la que cada año las temperaturas son más extremas en tratándose de frío o de calor.

Enfrentan de manera cotidiana la incapacidad municipal para proveer servicios, entre los que destacan el abasto del vital líquido y la disposición de las aguas residuales, así como el manejo de los desechos sólidos. Cuernavaca es el ejemplo: su incapacidad se manifiesta aún más en los días en que se incrementa la población flotante, aumenta la basura y se requiere de más agua.

La agenda ambiental impactará en el proceso electoral. El partido registrado para atender el tema ecológico brilla por su ausencia y se oscurece por su sumisión al mejor postor.