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Lucía Meza Guzmán y el tiempo de las mujeres

  • Historias de éxito

Con un niño de tres años y medio, Lucy Meza, como todos la llaman, mantiene día y noche una lucha contra el tiempo.

Su tarea política y su papel de mamá no le ha sido nada fácil compaginarlos. Reconoce que estos últimos años ha tenido que sacrificar tiempo de su bebé por estar en una curul, buscando defender los derechos de los ciudadanos y tratando de conseguir lo mejor para su estado pero, con todo y eso, se ve como la próxima gobernadora de Morelos.

Nacida en Cuautla, Lucy Meza recuerda que desde los 20 años empezó su labor política dentro del PRD, repartiendo volantes y haciendo la publicidad de los candidatos que contenderían por un cargo de elección popular.

Dice que su maestro y líder moral ha sido Cuauhtémoc Cárdenas, con quien ha trabajado muy de cerca y ha seguido su legado, más allá del que hoy tiene Andrés Manuel López Obrador.

Madre de dos hijos, la diputada federal refiere tener una hija abogada y maestra, un bebé de tres años y medio, así como un nieto de seis años. Es casada y vive con su madre. Tiene una familia de ocho hermanos y es licenciada en Administración Pública.

Los fines de semana dice que se quita su papel de diputada federal y se coloca el de ama de casa, cuando se puede, a fin de compartir con su familia y sus hijos con quienes trata de hacer tarea, llevarlos y tener una vida normal, como cualquier otra mamá.

Está consciente de que no es una “mamá normal”, y lo toma con humor al advertir que es el tiempo lo más complicado que ha tenido que sortear, porque tiene que viajar constantemente de Cuernavaca a la Ciudad de México y estar en diferentes entornos, sobre todo con un niño pequeño.

Como una buena madre de familia, reconoce que lo más duro es dejar a su bebé todos los días, pero asegura que tiene que sacar fuerzas para enfrentar esta situación, porque al final del día sabe que todo tiene que ver con trabajar para mejorar las condiciones de vida de los morelenses.

Con una hija de 25 años, refiere que le llega su bebé después de 22 años, lo que le vino a cambiar la dinámica en la que ya trabajaba.

Al hablar de su familia le brillan los ojos, pero al mismo tiempo su cara se torna diferente cuando reconoce la necesidad de sacrificar tiempo con su familia, sus hijos, su nieto y hasta con su esposo, a quien no ve y con quién hoy la comunicación es más por medio de las redes sociales.

Le duele pensar que por ese sacrificio ha llegado a perderse de actividades en la escuela o de llevar al pequeño al médico, pero indica que este sacrificio ha valido la pena porque ha conseguido muchos beneficios para el estado.

Lucy habla de su partido político, el PRD. Explica que cuando trabajaba en el Ayuntamiento de Cuautla alguien dejó un estatuto del partido, el cual ella tomó, leyó y de ahí empezó a ver que era interesante, por lo que desde entonces le llamó la atención la izquierda, con los movimientos que se dan en el mundo y tratando de enarbolar las causas justas de la gente.

Su militancia perredista no ha sido fácil. Ella habla con firmeza de lo mucho que ha tenido que sortear y de que a pesar de que  perdió la Presidencia municipal en el 2009, nunca pensó en cambiar de partido, y menos ahora cuando se enfrenta una crisis social.

Sin embargo, sabe que es momento de volver a empezar. De sacar la casta y de que el partido vuelva a trabajar a favor de la gente, luego de reconocer que eso es algo que se dejó de hacer.

Lucy Meza asegura que hoy en día es el tiempo de las mujeres, a quienes sólo falta atreverse para conseguir los principales cargos de poder.

Lo más fuerte que ha enfrentado y que la marcó, fue durante el 2006, en su primera legislatura, cuando sufrió la destitución de la Presidencia de la Junta Política y de Gobierno, por no haber accedido a negociar con el PAN un tema de dinero.

Esa situación, dice mientras crispa los puños, le sigue llenando de coraje y sentimiento, porque no entendía situaciones de política en medio de siete hombres y una sola mujer, cuando ellos estaban dispuestos a negociar.

Esa parte de su vida política la sigue recordando, y cuando habla de ella le cambia el rostro.

Desde que eso pasó, dice que reafirmó su ideología de no aceptar actos de corrupción de esa naturaleza y, aunque fue un golpe duro, como mujer de trabajo, se sobrepuso.

Lucy Meza anuncia que sí. Qué sí quiere llegar a ser gobernadora del estado de Morelos porque, asegura, es tiempo de las mujeres y de un cambio para el estado.

Afirma estar preparada y tener las bases para contender por este cargo de elección popular pero, como al principio, le apuesta al tiempo que, tanto en este como en muchos otros casos, es el mejor o el peor aliado.