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Negligentes autoridades de Ayala en maltrato animal

  • Emmanuel Ruiz
  • en Local

Tras el asesinato a machetazos de un perro en la comunidad de Anenecuilco, en el municipio de Ayala, Vanessa Perbellini pidió castigo para quienes blandieron el arma en contra del animal, que perdió la vida sin que las autoridades de Protección Civil, que habrían estado presentes, denunciaran a los agresores.

De acuerdo con ella, la muerte de ese perro representa una violación a la Ley Estatal de Fauna, al Código Penal Estatal y a la NOM-033-ZOO-1995; sin embargo, hasta el momento no ha trascendido una respuesta por parte de las autoridades procuradoras de justicia de la entidad.

“El personal de Protección Civil está viendo cómo destazaron al perro. Me da mucha pena que haya mordido a esas personas, pero aquí el animal no es el culpable”, lamentó Vanessa, una ciudadana que aún lucha porque la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Morelos (Propaem) actúe tras el asesinato de “Negrita”, una can que perdió la vida a manos de un trabajador de limpia del Ayuntamiento de Cuernavaca.

Sobre el reciente caso registrado en Anenecuilco, Vanessa Perbellini, quien difundió el hecho a través de las redes sociales, señaló la omisión en que incurrió la Dirección de Protección Civil de Ayala al no haber actuado conforme a la ley, denunciando el caso de manera oportuna.

Para ella, ese acto es una muestra más de la impunidad que existe en Morelos en torno al maltrato hacia los animales, protegidos por la ley, pero cuyos casos tampoco han podido ser resueltos por la Propaem, según aseguró vía telefónica: de al menos 50 denuncias levantadas hasta el momento, ninguna ha tenido solución.

Inicialmente, el animal habría mordido a dos personas, hecho que lo condujo a perder la vida a machetazos.

Al principio, el reporte difundido en las redes sociales involucraba al ayudante municipal de Anenecuilco, Mariano Nolasco. En entrevista, la autoridad auxiliar negó haber participado en los hechos:

“Yo venía pasando y la señora pidió auxilio; que se sacrificara al perro porque ya había mordido a las personas, pero ya lo habían macheteado; lo único que hice fue retirarlo, porque ya estaba muerto”, señaló el ayudante.

Sin embargo, Vanesa Perbellini insistió en que, incluso después de haber mordido a las personas, el animal pudo haber tenido un destino menos cruel:
“Por qué no recurrieron al sacrificio humanitario, no esta vez que las mordió, sino anteriormente”, cuestionó.