El Licenciado y su "compadre" El Chapo se vuelven a ver las caras en juicio

Dámaso López reveló que fue amigo cercano de Guzmán Loera y que bautizó a una de sus hijas

EFE

  · martes 22 de enero de 2019

Foto: Especial

Dámaso Alonso López Núñez, uno de los principales lugartenientes de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, está hoy en la silla de los testigos en el proceso por narcotráfico contra el capo, desde donde saludó a su "compadre" colocando su mano con el puño cerrado sobre su corazón.

Guzmán Loera, que estaba de pie en la corte de Brooklyn (Nueva York), se sentó cuando su amigo le saludó y un alguacil le pidió que se pusiera nuevamente de pie hasta que ordenase lo contrario el juez Brian Cogan.

Desde que comenzó el proceso contra "El Chapo" el pasado noviembre, socios del acusado, que fueron sus amigos cercanos, han testificado en su contra a cambio de una reducción de su sentencia y a cambio de poder traer a su familia a EU por razones de seguridad.

López Núñez, extraditado a EU a principios de 2017 y tras declararse culpable de narcotráfico, sentenciado a cadena perpetua el pasado noviembre, identificó a El Chapo y a Ismael Zambada "El Mayo" como los líderes "igualmente" del cártel de Sinaloa.

Al llegar a la silla de los testigos, para sorpresa de muchos ya que era uno de los más esperados, identificó a Guzmán Loera como su "compadre", dijo que él trabajó para el Cártel de Sinaloa, contratado por el acusado, y aseguró haber tenido una relación muy cercana con "El Chapo", quien fue el padrino de la boda de uno de sus hijos.

También dijo que él bautizó a una de las gemelas que Guzmán Loera tiene con Emma Coronel, quien suele acudir diariamente al proceso judicial en la corte federal en Brooklyn.

La chapodiputada

Dámaso Alonso declara todavía en Nueva York después de que haya finalizado hoy el testimonio de la exdiputada mexicana Lucero Sánchez, examante de El Chapo, quien aseguró que la idea de hacerse a un carné falso para visitar al narcotraficante en la cárcel en 2014 fue del propio jefe narco, y desveló que días antes de ser apresado, en febrero de ese año, el mexicano tenía miedo a ser detenido.

La fiscalía presentó una carta de amor enviada por el Chapo desde la prisión a Sánchez, cuando todavía era diputada, en la que explicaba su plan para la visita en la prisión mexicana del Altiplano, donde el procesado fue internado en febrero de 2014.

Sánchez indicó que mantuvo comunicación con el acusado mientras estuvo en la cárcel a través de cartas y de su entonces abogado, Manuel Ozuna.