Ve Super Muñeco cerca el retiro

El luchador reconoció a Cuautla como su cuna con este apelativo que lo catapultó a la fama después de su debut

Óscar García

  · miércoles 9 de enero de 2019

Súper Muñeco/ Cortesía

Súper Muñeco el luchador que nació con estrella, es una de las leyendas vivientes de la lucha libre mexicana. Se encargó de marcar toda una época al ser el primero en innovar con un personaje dedicado a los niños dentro de este rudo y espectacular deporte.

A su regreso a Cuautla para formar parte de una función especial de día de reyes traído por Fonseca y Asociados, nos platicó su historia y sus inicios en el deporte de los costalazos.

Reconoció a Cuautla como su cuna con este apelativo que lo catapultó a la fama después de su debut en la lucha libre con el nombre de El Sanguinario, nombre que heredó de su padre que fue luchador de gran renombre y de quien aprendió los secretos de la lucha libre.

SU HISTORIA

Con más de 36 años dedicados al pancracio, el nativo de la capital mexicana nacido en el año 1962, recuerda que fue en 1982 cuando hizo su primera presentación en Cuautla bajo el mote del Súper Muñeco, nombre que envolvió con su magia sobre el ring a la afición cuautlense, pero sobre todo al sector infantil que rápidamente se vio atraído por su vestimenta y su manera singular de luchar, con un distintivo giro con la cabeza tras sus espectaculares lances.

Súper Muñeco se enfrentó a grandes figuras del pancracio/ Cortesía


La idea del personaje surgió por su gran admiración por el payaso Cepillín, por lo que la máscara que porta tiene similitudes con el rostro de ese personaje.

Empezó a luchar desde que tenía 14 años, pero hasta los 20 lo hizo de forma profesional.

Debutó el 22 de marzo de 1982 en San Pedro Iztacalco con el nombre de El Sanguinario, mismo que heredó de su padre que desde los tres años lo empezó a instruir en la lucha libre.

Reconoce que el cambio de nombre y de bando de rudo a técnico, fue su mejor decisión pues nunca se imaginó las dimensiones que alcanzaría a la fecha, a más de 36 años de ser un súper héroe de carne y hueso para los niños.

EL SEGUNDO RÉCORD DE MASCARAS Y CABELLERAS

En esa larga trayectoria, el Súper Muñeco ha pisado casi todas las arenas del país, acumulando importantes triunfos.

Ha trascendido dentro y fuera de las fronteras en escenarios de Japón y Estados Unidos.

En ese andar se encuentra convertido en uno de los máximos ganadores de las llamadas luchas de apuestas, ganando más de 100 máscaras y cabelleras, sólo superado por Estrella Blanca: ambos son considerados los máximos depredadores de máscaras y cabelleras del país.

Uno de esos trofeos lo obtuvo precisamente en Cuautla donde logró ganar la máscara del Dr. Tortura. También desenmascaró al Hijo del Huracán Ramírez en 1999, y en el 2009 destapó a los payasos Coco Verde, Cocolores y Coco Rojo, entre muchas otros. Respecto a las cabelleras, rapó al Popitekus, Escorpio Jr, El Chacal, Zafiro, y Adorable Rubí.

El luchador convive con sus fanáticos/ Cortesía


El Súper Muñeco formó parte por varios años del Trío Fantasía con Súper Ratón y Súper Pinocho, a mediados de los años 80, tercia que se separó en 2016.

MI CORAZÓN SE QUEDA EN CUAUTLA

El gran ídolo de los niños, sembró una semilla en Cuautla que germinó para convertirse en el luchador favorito de gente que hoy ronda los 50 años de edad.

Cuautla para mi es mi cuna, es un lugar maravilloso donde la gente me quiere; aquí llegué traído en 1982 por el promotor Manuel Juárez el Lobo que en paz descanse, fueron mis inicios y por eso quiero mucho a esta ciudad

Con nostalgia recordó que en aquellos primeros años de su carrera sus presentaciones fueron en la arena Zapata y la arena América, ambas ya desaparecidas.

A toda la gente de Cuautla la amo, la quiero, aquí nací, y qué puedo decir, gracias por mantener al Súper Muñeco en el gusto del público

Señaló enfático que El Súper Muñeco "fue el primer personaje payaso para niños en la lucha libre mexicana y el cual afortunadamente desde el principio fui bien aceptado a pesar de que muchos de mis compañeros me veían mal porque pensaban que yo denigraba esta bonita profesión, hasta que terminaron convenciéndose y surgieron otras figuras de fantasía", finalizó.