[Especial] La moda que no contamina

Diseñadores morelenses apuestan por la sustentabilidad para dar un respiro al planeta

Maritza Cuevas | El Sol de Cuernavaca

  · viernes 22 de mayo de 2020

Cortesía | Iseala Briseño

El estado de Morelos ha destacado en el mundo de la moda por el talento de sus diseñadoras y diseñadores que han trabajado arduamente para sobresalir a nivel local, nacional e internacional.

Debido a que la industria textil ocupa el segundo lugar entre las más contaminantes, tan sólo después de la petrolera, la plataforma Moda Sustentable en Morelos ha sido fundamental para el trabajo de los diseñadores, con el objetivo de generar conciencia y promover el consumo local.

Durante tres ediciones, esta plataforma ha buscado impactar de manera positiva y ser un escaparate para las diseñadoras y diseñadores en Morelos para dar a conocer su trabajo. El proyecto se ha fortalecido con la labor de las gabaneras de Hueyapan, conjuntando el trabajo de las artesanas con los diseñadores, creando una pequeña colección con piezas realmente únicas.

“La iniciativa de Moda Sustentable es impulsada por Brenda Álvarez desde la Secretaría de Desarrollo Sustentable. La experiencia ha sido increíble, pero también un terreno muy desconocido por trabajar con artesanos y adaptarse al tipo de material que usan, que es a base de productos naturales como la lana; promover ese material en un lugar como Cuernavaca fue algo interesante. Nos entendimos muy bien y resultó un gran trabajo”, expresó Isela Briseño, diseñadora y empresaria independiente de la marca “Ruiseñor”.

Además de utilizar la lana el proceso de creación de las gabaneras se caracteriza por la realización de sus propias tintas, a base de flores y plantas, por lo que hay algunas que suelen ser realmente difíciles de conseguir generando un mayor costo.

Entre los factores que contribuyen al problema de que la industria textil sea de los mayores contaminantes, está el consumo excesivo o la llamada moda rápida; es decir que ciertas prendas pierden su utilidad con el paso de las temporadas o por su desgaste tan fácil, esto fuerza los ciclos de fabricación para tener mayor cantidad de prendas, afectando la mano de obra que trabaja por horas con sueldos mínimos.

Archivo | El Sol de Cuernavaca

“Ves las rebajas en las tiendas, pero no se hace conciencia del por qué está barata, la realidad es que las grandes marcas no pierden y si logran esos costos tan bajos es a costa del medio ambiente porque la materia prima es dañina y la mano de obra la pagan muy barata”, dijo Ana Gabriela.

Uno de los claros ejemplos de las condiciones laborales en la industria textil es el derrumbe del edificio conocido como el Rana Plaza en Dhaka, Bangladesh el 24 de abril de 2013, ocupado mayormente por fábricas de ropa, en las que tenían a los obreros trabajando en cuartos pequeños y bajo llave, lo que provocó más de un millar de muertes.

A raíz de esto, se crea el Fashion Revolution, un movimiento global con presencia en más de 100 países, para crear campañas para la reforma sistemática de la industria de la moda, con un enfoque en la necesidad de una mayor transparencia en la cadena de suministro de la moda. Este movimiento, ha designado el aniversario de esta catástrofe, como el “Día de la Revolución de la moda”.

Al Fashion Revolution se ha unido la organización Global Sharpers Hub Cuernavaca, cuyo objetivo es desarrollar solucones a los problemas en los que vivimos día a día en la ciudad para impactar de manera positiva, y a la cual pertenece Isela Briseña, desde el año pasado, quien se ha encargado de organizar el Shaping Fashion como parte de Fashion Revolution Week.

El trabajo de Isela y Ana con sus marcas totalmente morelenses ha destacado por manejarse de manera sustentable y tratar de mejorar cada vez para brindar prendas de calidad y ser amigables con el medio ambiente.

Entre sus planes, Isela tiene el objetivo de crear una marca alternativa con un alcance internacionalnjero.

Galvanhe cuenta con una tienda física en Cuernavaca, por lo que su trabajo se ha visto afectado en esta cuarentena y han tenido que renovarse y adaptarse a los cambios.

AMIGABLES CON EL AMBIENTE

las marcas Ruiseñor y Galvanhe buscan promover el consumo local y crear conciencia sobre el uso que se le da a la ropa y el daño que genera la industria al medio ambiente.

1.“Ruiseñor” de Isela Briseño. Actualmente su trabajo se basa en bordar prendas que ya están hechas con la idea de darles un segundo uso de una manera renovada e incluso personalizada, contribuyendo así a la reducción del consumo excesivo.

2.“Galvanhe” de Ana Gabriela Galván. La marca produce toda su ropa en Morelos, incluso suelen ocupar textiles reciclados para contribuir con su granito de arena para el cuidado del medio ambiente.

Isela Briseño diseñadora

Nunca me ha interesado tener un stock enorme con diversos diseños, vender por todos lados y después ponerlos en rebaja porque no se vende. Desde hace 5 años pensé en transformar lo que ya existe y renovar el closet, soy feliz si me traen una prenda y yo me explayo bordando"

Ana Gabriela Galván diseñadora

Las industriales ocupan muy grandes volúmenes de tela y si éstas traen un defecto pequeño, la desechan, entonces la adquirimos, por lo que una parte de nuestra colección está hecha con eso y totalmente con nuestra mano de obra".

Cortesía | @ModaSustentableMX