/ martes 23 de febrero de 2021

México, primero en venta de libros pirata

Existen dos tipos, la de impresos y de versiones digitales ilegales en internet

La piratería editorial, poco a poco, de manera progresiva y como una enfermedad crónica, atenta contra la cultura nacional. Pero no sólo eso: cuando alguien decide adquirir un libro pirata financia a quienes no respetan el estado de Derecho, coincidieron en señalaron expertos de la industria editorial.

Al participar en la mesa redonda virtual “Piratería editorial”, que forma parte de las actividades de la XLII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, Quetzalli de la Concha, gerente Legal y de Derechos de Autor del grupo editorial Penguin Random House, destacó que cuatro de cada diez libros que se consumen en el país son pirata, lo cual coloca a México en el primer lugar en venta de piratería de libro impreso.

Ese fenómeno, tolerado por el público y por las autoridades, ha ido creciendo exponencialmente. Hace 15 años dos de cada diez obras eran pirata; ahora ya son cuatro. Y eso tiene como consecuencia que el dinero por las ventas llega a la delincuencia organizada, y los autores, editores y casas editoriales que dan trabajo a más de 400 mil familias no reciben la remuneración que les corresponde.

Además, como público nos vemos afectados porque vamos matando lentamente a la industria editorial y al mercado legal de literatura en el país, remarcó la experta.

De la Concha aclaró que en este campo existen dos tipos de piratería: la industrial, es decir, de libros impresos que se encuentran en el mercado informal; así como versiones digitales ilegales en sitios pirata de internet.

En el primer caso, redes de la delincuencia organizada hacen tirajes de 20 mil o 30 mil ejemplares, y con ello lavan dinero de otras actividades que llevan a cabo, ya sea tráfico de drogas, armas o personas, así como piratería de medicamentos, tabaco o alcohol.

Los libros que se ofertan en la vía pública o en los tianguis, son pirata. El público lector debe tener claro que no hay ninguna editorial que distribuya al mercado informal, y “para asegurar que no estamos comprando piratería hay que asistir a liberarías formalmente establecidas”, refirió Quetzalli de la Concha.

Añadió que los textos piratas pueden estar mal pegados, faltarles un capítulo, algunas páginas o estar encuadernados al revés, porque al delincuente le tiene sin cuidado la calidad de los ejemplares que vende, aunque de manera superficial parecen originales para engañar al comprador; y tampoco son tan baratos, a lo sumo 20 por ciento menos que un original.

Si compramos en el mercado informal está garantizado que estamos comprando piratería, y al hacerlo el dinero cae “en un sótano donde hay secuestrados, armas y drogas”. Así lo han evidenciado investigaciones a escala nacional e internacional. “Poner nuestro dinero ahí, es un suicidio colectivo”, calificó la expresidenta del Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor.

Para De la Concha la parte digital también es preocupante. Hay sitios de internet donde los usuarios pueden bajar libros “gratuitos”, cuando en realidad el objetivo es obtener información de sus datos personales y lucrar con ellos, o donde pueden ser víctimas de un hackeo en sus computadoras, junto con las cuentas bancarias, fotografías y el resto de la información que contenga el dispositivo. Peor aún, se engancha a menores de edad, lo cual puede llevar a otros ilícitos “escalofriantes”.

El consumo de contenidos ilegales en la red alcanza el 48 por ciento, según datos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. En 2020, con la pandemia, la lectura en pantalla creció 40 por ciento y la facturación de libros digitales sólo dos por ciento. Esto habla de la diferencia abismal entre el consumo legal e ilegal, destacó Quetzalli de la Concha.

Por ello, hizo un llamado a adquirir de manera legal los libros en cualquiera de sus formatos, y así proteger a los autores, “oxígeno intelectual y cultural para nuestro país y nuestra sociedad”.

En la mesa moderada por David García Escamilla, director editorial de la División Comercial Infantil y Juvenil de Penguin Random House, Kiyoshi Tsuru, socio fundador y director de TMI Abogados, recalcó que el acervo cultural de una nación es lo más importante que posee; es la manera en que se expresa el espíritu de un pueblo. “Y la forma de premiar a quienes nos regalan su poesía y prosa, es la propiedad intelectual”.

Los lectores, usuarios de internet o jugadores de videojuegos son también inversionistas, y pueden elegir dónde poner su dinero: en el mercado formal o informal. Cuando se deciden por la segunda opción, recalcó, se convierten en patrocinadores de actividades ilícitas que ponen en peligro el tejido de la sociedad.


Con información de la UNAM

La piratería editorial, poco a poco, de manera progresiva y como una enfermedad crónica, atenta contra la cultura nacional. Pero no sólo eso: cuando alguien decide adquirir un libro pirata financia a quienes no respetan el estado de Derecho, coincidieron en señalaron expertos de la industria editorial.

Al participar en la mesa redonda virtual “Piratería editorial”, que forma parte de las actividades de la XLII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, Quetzalli de la Concha, gerente Legal y de Derechos de Autor del grupo editorial Penguin Random House, destacó que cuatro de cada diez libros que se consumen en el país son pirata, lo cual coloca a México en el primer lugar en venta de piratería de libro impreso.

Ese fenómeno, tolerado por el público y por las autoridades, ha ido creciendo exponencialmente. Hace 15 años dos de cada diez obras eran pirata; ahora ya son cuatro. Y eso tiene como consecuencia que el dinero por las ventas llega a la delincuencia organizada, y los autores, editores y casas editoriales que dan trabajo a más de 400 mil familias no reciben la remuneración que les corresponde.

Además, como público nos vemos afectados porque vamos matando lentamente a la industria editorial y al mercado legal de literatura en el país, remarcó la experta.

De la Concha aclaró que en este campo existen dos tipos de piratería: la industrial, es decir, de libros impresos que se encuentran en el mercado informal; así como versiones digitales ilegales en sitios pirata de internet.

En el primer caso, redes de la delincuencia organizada hacen tirajes de 20 mil o 30 mil ejemplares, y con ello lavan dinero de otras actividades que llevan a cabo, ya sea tráfico de drogas, armas o personas, así como piratería de medicamentos, tabaco o alcohol.

Los libros que se ofertan en la vía pública o en los tianguis, son pirata. El público lector debe tener claro que no hay ninguna editorial que distribuya al mercado informal, y “para asegurar que no estamos comprando piratería hay que asistir a liberarías formalmente establecidas”, refirió Quetzalli de la Concha.

Añadió que los textos piratas pueden estar mal pegados, faltarles un capítulo, algunas páginas o estar encuadernados al revés, porque al delincuente le tiene sin cuidado la calidad de los ejemplares que vende, aunque de manera superficial parecen originales para engañar al comprador; y tampoco son tan baratos, a lo sumo 20 por ciento menos que un original.

Si compramos en el mercado informal está garantizado que estamos comprando piratería, y al hacerlo el dinero cae “en un sótano donde hay secuestrados, armas y drogas”. Así lo han evidenciado investigaciones a escala nacional e internacional. “Poner nuestro dinero ahí, es un suicidio colectivo”, calificó la expresidenta del Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor.

Para De la Concha la parte digital también es preocupante. Hay sitios de internet donde los usuarios pueden bajar libros “gratuitos”, cuando en realidad el objetivo es obtener información de sus datos personales y lucrar con ellos, o donde pueden ser víctimas de un hackeo en sus computadoras, junto con las cuentas bancarias, fotografías y el resto de la información que contenga el dispositivo. Peor aún, se engancha a menores de edad, lo cual puede llevar a otros ilícitos “escalofriantes”.

El consumo de contenidos ilegales en la red alcanza el 48 por ciento, según datos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. En 2020, con la pandemia, la lectura en pantalla creció 40 por ciento y la facturación de libros digitales sólo dos por ciento. Esto habla de la diferencia abismal entre el consumo legal e ilegal, destacó Quetzalli de la Concha.

Por ello, hizo un llamado a adquirir de manera legal los libros en cualquiera de sus formatos, y así proteger a los autores, “oxígeno intelectual y cultural para nuestro país y nuestra sociedad”.

En la mesa moderada por David García Escamilla, director editorial de la División Comercial Infantil y Juvenil de Penguin Random House, Kiyoshi Tsuru, socio fundador y director de TMI Abogados, recalcó que el acervo cultural de una nación es lo más importante que posee; es la manera en que se expresa el espíritu de un pueblo. “Y la forma de premiar a quienes nos regalan su poesía y prosa, es la propiedad intelectual”.

Los lectores, usuarios de internet o jugadores de videojuegos son también inversionistas, y pueden elegir dónde poner su dinero: en el mercado formal o informal. Cuando se deciden por la segunda opción, recalcó, se convierten en patrocinadores de actividades ilícitas que ponen en peligro el tejido de la sociedad.


Con información de la UNAM

Finanzas

[Especial] Cempasúchil: símbolo mexicano de la vida y la muerte

La planta se cultiva en 23 hectáreas de Morelos que generan más de 221 toneladas, alrededor de 30 millones de ejemplares de la tradicional flor

Cultura

[Extranjeros en Morelos] El napoleónico mariscal de Cuernavaca

Durante la intervención francesa, Achille Bazaine reconoció el valor estratégico de la ciudad mientras sus tropas eran derrotadas en otros sitios

Seguridad

Hermandad prevalece en la Brigada Nacional de Búsqueda

De varios puntos del país, llegaron a Morelos para continuar con la búsqueda de sus familiares, o alguna pista para poder encontrarlos

Mundo

Bill Clinton presenta mejoría tras ser hospitalizado por una infección

El expresidente de Estados Unidos, hospitalizado desde el martes, se encuentra en la unidad de cuidados intensivos por motivos de "seguridad y privacidad"

Cultura

Cervantino 2021: Rinden homenaje a tres grandes compositores del siglo XIX

La Orquesta, considerada el grupo residente del FIC, se prepara para celebrar en 2022 su 70 aniversario, que coincidirá con la edición 50 de la fiesta del espíritu

Local

Confirman más vacunas para rezagados de la región oriente

Tepalcingo y Yautepec serán sedes de vacunación este lunes y martes

Local

PC revisa instalación de gas de puestos de comida en el centro histórico

Se les notifica a todos los vendedores ambulantes de comida sobre las medidas que deben de tomar si utilizan tanques de gas

Local

Buscan impulsar cultura de cuidado del medio ambiente en Yautepec

El municipio de Yautepec promoverá infraestructura para uso de bicicleta

Local

Capacitan a funcionarios en tema de equidad de género

El INM lleva a cabo talleres dirigidos a las y los servidores públicos sobre la integración del enfoque de género