/ lunes 27 de abril de 2020

Pensar a futuro

La fase 3 de la contingencia por covid-19 ha llegado.

El momento que nadie quería que llegara está aquí y, con ello, nuevos retos y riesgos. Durante esta etapa seremos testigos del mayor aumento en el número de contagios por día y, por ello, el mayor peligro que enfrentaremos será la saturación del Sistema Nacional de Salud, lo que llevaría a que muchas personas no tengan acceso a una atención médica.

Por otro lado, esta etapa nos obliga a endurecer las medidas de prevención de contagios, como lo es la cuarentena generalizada, lo que conlleva un mayor riesgo para la economía nacional. Si la gente no sale, no consume (recursos, bienes y servicios). Si esto ocurre, los negocios no generan ingresos lo que lleva a que cierren sus puertas o a que recorten personal y ello, a su vez, lleva a una falta de recursos en los hogares mexicanos. En resumen, la economía se paraliza y el dinero no circula.

Ahora bien, el incremento acelerado de los casos ya puede observarse en los últimos reportes de la Secretaría de Salud. Basta observar el aumento de casos confirmados durante los primeros 5 días de la semana previa y durante la que se anunció la entrada a la Fase 3 para dar cuenta de ello. Del lunes 13 al viernes 17 de abril se registró un aumento de 1,861 casos confirmados de covid-19 en el país. Por otro lado, del lunes 20 (día en que se anunció la Fase 3) al viernes 24 de abril hubo un incremento de casos confirmados de 4,100 personas.

Ante este complicado escenario se reforzarán las acciones implementadas durante la Fase 2, tales como la protección de personas adultas mayores y demás grupos de mayor riesgo ante el virus, la cancelación de eventos masivos o la parálisis de labores que involucren la movilización de personas. Asimismo, la ciudadanía debe acatar, de la manera más estricta posible, las medidas de prevención básica que se han ido señalando desde el inicio de esta continencia sanitaria: lavado de manos, distanciamiento social, no tocarse la cara, desinfectar superficies, etc.

Ahora, si bien un gran porcentaje del riesgo y de la prevención del contagio se sitúa la actuación responsable de las y los ciudadanos, también se deben tomar precauciones en los sectores públicos y privados. Por ello, se crearon una 10 lineamientos y protocolos que detallan el correcto actuar de ciertos sectores del país.

Dentro de este conjunto se encuentran medidas a tomar por la industria hotelera —que parten de la lógica de que esta Jornada de Sana Distancia no puede traducirse en un periodo vacacional—, para la toma de muestras de covid-19 a la hora de detectar posibles casos, para la atención a pacientes infectados, para el cuidado de las y los niños dentro de los centros de atención infantil, para la prevención de contagios en los Centros Federales de Reinserción Social, de mitigación y prevención en espacios públicos abiertos y cerrados, entre otros.

Este virus no perdona. Nuestras acciones y las de todo México deben estar a la altura de las circunstancias que vivimos. Asimismo, debemos estar preparados para que las cosas no vuelvan inmediatamente a la normalidad. Una vez que hayamos superado esta crisis será importante mantener algunas medidas de precaución para evitar recaer en este virus. Aunque la curva vaya a la baja, el virus seguirá entre nosotros y la cura aún no está lista. Andemos con cuidado para que el país salga adelante.


Senadora por Morelos

Redes sociales: @LuciaMezaGzm

La fase 3 de la contingencia por covid-19 ha llegado.

El momento que nadie quería que llegara está aquí y, con ello, nuevos retos y riesgos. Durante esta etapa seremos testigos del mayor aumento en el número de contagios por día y, por ello, el mayor peligro que enfrentaremos será la saturación del Sistema Nacional de Salud, lo que llevaría a que muchas personas no tengan acceso a una atención médica.

Por otro lado, esta etapa nos obliga a endurecer las medidas de prevención de contagios, como lo es la cuarentena generalizada, lo que conlleva un mayor riesgo para la economía nacional. Si la gente no sale, no consume (recursos, bienes y servicios). Si esto ocurre, los negocios no generan ingresos lo que lleva a que cierren sus puertas o a que recorten personal y ello, a su vez, lleva a una falta de recursos en los hogares mexicanos. En resumen, la economía se paraliza y el dinero no circula.

Ahora bien, el incremento acelerado de los casos ya puede observarse en los últimos reportes de la Secretaría de Salud. Basta observar el aumento de casos confirmados durante los primeros 5 días de la semana previa y durante la que se anunció la entrada a la Fase 3 para dar cuenta de ello. Del lunes 13 al viernes 17 de abril se registró un aumento de 1,861 casos confirmados de covid-19 en el país. Por otro lado, del lunes 20 (día en que se anunció la Fase 3) al viernes 24 de abril hubo un incremento de casos confirmados de 4,100 personas.

Ante este complicado escenario se reforzarán las acciones implementadas durante la Fase 2, tales como la protección de personas adultas mayores y demás grupos de mayor riesgo ante el virus, la cancelación de eventos masivos o la parálisis de labores que involucren la movilización de personas. Asimismo, la ciudadanía debe acatar, de la manera más estricta posible, las medidas de prevención básica que se han ido señalando desde el inicio de esta continencia sanitaria: lavado de manos, distanciamiento social, no tocarse la cara, desinfectar superficies, etc.

Ahora, si bien un gran porcentaje del riesgo y de la prevención del contagio se sitúa la actuación responsable de las y los ciudadanos, también se deben tomar precauciones en los sectores públicos y privados. Por ello, se crearon una 10 lineamientos y protocolos que detallan el correcto actuar de ciertos sectores del país.

Dentro de este conjunto se encuentran medidas a tomar por la industria hotelera —que parten de la lógica de que esta Jornada de Sana Distancia no puede traducirse en un periodo vacacional—, para la toma de muestras de covid-19 a la hora de detectar posibles casos, para la atención a pacientes infectados, para el cuidado de las y los niños dentro de los centros de atención infantil, para la prevención de contagios en los Centros Federales de Reinserción Social, de mitigación y prevención en espacios públicos abiertos y cerrados, entre otros.

Este virus no perdona. Nuestras acciones y las de todo México deben estar a la altura de las circunstancias que vivimos. Asimismo, debemos estar preparados para que las cosas no vuelvan inmediatamente a la normalidad. Una vez que hayamos superado esta crisis será importante mantener algunas medidas de precaución para evitar recaer en este virus. Aunque la curva vaya a la baja, el virus seguirá entre nosotros y la cura aún no está lista. Andemos con cuidado para que el país salga adelante.


Senadora por Morelos

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