/ martes 31 de octubre de 2023

Acapulco, Morelos, la sociedad y los políticos

Morelos está ayudando a Acapulco. Toneladas de alimentos, agua embotellada, productos de higiene personal, medicamentos, material de curación y otros enseres se concentran en los centros de acopio para trasladarse al puerto en por lo menos una decena de viajes diarios. El apoyo está matizado por múltiples circunstancias, primero las dudas que ha provocado una campaña en redes sociales sobre problemas más o menos graves con la canalización de la ayuda; segundo, la abundancia de centros de acopio (alrededor de un centenar) -muestra de la voluntad de la ciudadanía de Morelos para apoyar a sus vecinos- que pueden atomizar los apoyos y complicar su coordinación; tercero, las dudas justificadas o no de la honestidad de algunos de los actores particularmente políticos que han instalado centros de acopio en el estado, lo que ha movido la ayuda a espacios más institucionales o abiertamente ciudadanos.

La tragedia provocada por el huracán Otis en Acapulco, sin embargo, no parece haber alterado, todavía, la dinámica de Morelos. No hay notificaciones de suspensión o adecuación de las agendas de celebraciones por el Día de Muertos. Ninguna oficina ha suspendido o modificado sus programas de actividades, salvo en el caso del personal que el DIF estatal y los ayuntamientos han destinado a los centros de acopio. Ni siquiera las “no campañas” de los aspirantes de Morena a la gubernatura del estado se han detenido (salvo el caso de Rabindranath Salazar, por cierto). Tampoco los pleitos entre la clase política, que incluye al Ejecutivo, Legislativo y ayuntamientos, pararon. Pareciera que, a pesar del tamaño de la tragedia de nuestros vecinos (muchos de ellos familiares cercanos de morelenses), mantener la anormalidad que caracteriza a Morelos es mucho más importante.

La falta de generosidad de los políticos contrasta con el enorme altruismo de la gente de Morelos. Nuevamente ha quedado evidente el enorme alejamiento de los valores entre los políticos y la ciudadanía a la que sirven.

No se trata, por cierto, de pensar en que todas las actividades públicas tendrían que suspenderse, en que los enemigos se vuelvan cuates, pero sí tendría que pensarse en moderar el ruido y en atender los nuevos problemas que se presentarán en el estado por los efectos de la tragedia, que incluyen migración, reducción en el flujo de turismo, problemas de seguridad pública, entre otros. La reconstrucción de Acapulco llevará mucho tiempo, y eso afectará, necesariamente a todo Guerrero y a sus estados vecinos entre los que Morelos es el más cercano.

Esto no quitaría la posibilidad, por cierto, de seguir haciendo lo que siempre hacen, aunque a lo mejor les tomaría tres o cuatro horas de sus apretadas agendas. Porque la política tras bambalinas, resulta, hoy por hoy, mucho más interesante que cualquier acto de movilización que pudieran hacer los dichos. Por ejemplo, el trabajo que hacen los aspirantes de Morena para lograr ser tomados en cuenta por su dirigencia nacional como ganadores de una encuesta que dejará muchísimas quejas entre los equipos en disputa, pero también entre la base morenista; resulta de enorme interés, pero no parece ensombrecido por unas horas para ocuparse de lo que ocurre en Acapulco y sus impactos en Morelos.

Hay que ayudar a Acapulco, donar, organizar, proyectar.

Dicho ello, hay asuntos importantes en la política local que vale la pena comentar. Uno de ellos, fue el Partido del Trabajo el encargado (desde la alianza oficialista) de impugnar el acuerdo de paridad aprobado por el Instituto Nacional Electoral que establece la obligación de postular a cinco mujeres para igual número de las nueve gubernaturas. Esto no implica la falta de apoyo a Tania Valentina Rodríguez, propuesta del partido para la gubernatura del estado por la alianza que encabeza Morena, sino despresurizar para permitir que la alianza tenga más candidatos hombres en otras entidades.

Otro es que las cosas en el Frente Amplio por Morelos empiezan a complicarse para armar la encuesta que seleccionaría a la abanderada a la gubernatura, así que los partidos podrían utilizar otro método para designarla. Bastante avanzadas van las cosas en las negociaciones de las que se sabe que el PAN habría cedido la plaza a sus aliados que postularán a una mujer externa a las filas de los partidos. Aún se negocia al respecto pero en todas las conversaciones y ecuaciones aparece el nombre de la senadora Lucy Meza.

@martinellito

dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

Morelos está ayudando a Acapulco. Toneladas de alimentos, agua embotellada, productos de higiene personal, medicamentos, material de curación y otros enseres se concentran en los centros de acopio para trasladarse al puerto en por lo menos una decena de viajes diarios. El apoyo está matizado por múltiples circunstancias, primero las dudas que ha provocado una campaña en redes sociales sobre problemas más o menos graves con la canalización de la ayuda; segundo, la abundancia de centros de acopio (alrededor de un centenar) -muestra de la voluntad de la ciudadanía de Morelos para apoyar a sus vecinos- que pueden atomizar los apoyos y complicar su coordinación; tercero, las dudas justificadas o no de la honestidad de algunos de los actores particularmente políticos que han instalado centros de acopio en el estado, lo que ha movido la ayuda a espacios más institucionales o abiertamente ciudadanos.

La tragedia provocada por el huracán Otis en Acapulco, sin embargo, no parece haber alterado, todavía, la dinámica de Morelos. No hay notificaciones de suspensión o adecuación de las agendas de celebraciones por el Día de Muertos. Ninguna oficina ha suspendido o modificado sus programas de actividades, salvo en el caso del personal que el DIF estatal y los ayuntamientos han destinado a los centros de acopio. Ni siquiera las “no campañas” de los aspirantes de Morena a la gubernatura del estado se han detenido (salvo el caso de Rabindranath Salazar, por cierto). Tampoco los pleitos entre la clase política, que incluye al Ejecutivo, Legislativo y ayuntamientos, pararon. Pareciera que, a pesar del tamaño de la tragedia de nuestros vecinos (muchos de ellos familiares cercanos de morelenses), mantener la anormalidad que caracteriza a Morelos es mucho más importante.

La falta de generosidad de los políticos contrasta con el enorme altruismo de la gente de Morelos. Nuevamente ha quedado evidente el enorme alejamiento de los valores entre los políticos y la ciudadanía a la que sirven.

No se trata, por cierto, de pensar en que todas las actividades públicas tendrían que suspenderse, en que los enemigos se vuelvan cuates, pero sí tendría que pensarse en moderar el ruido y en atender los nuevos problemas que se presentarán en el estado por los efectos de la tragedia, que incluyen migración, reducción en el flujo de turismo, problemas de seguridad pública, entre otros. La reconstrucción de Acapulco llevará mucho tiempo, y eso afectará, necesariamente a todo Guerrero y a sus estados vecinos entre los que Morelos es el más cercano.

Esto no quitaría la posibilidad, por cierto, de seguir haciendo lo que siempre hacen, aunque a lo mejor les tomaría tres o cuatro horas de sus apretadas agendas. Porque la política tras bambalinas, resulta, hoy por hoy, mucho más interesante que cualquier acto de movilización que pudieran hacer los dichos. Por ejemplo, el trabajo que hacen los aspirantes de Morena para lograr ser tomados en cuenta por su dirigencia nacional como ganadores de una encuesta que dejará muchísimas quejas entre los equipos en disputa, pero también entre la base morenista; resulta de enorme interés, pero no parece ensombrecido por unas horas para ocuparse de lo que ocurre en Acapulco y sus impactos en Morelos.

Hay que ayudar a Acapulco, donar, organizar, proyectar.

Dicho ello, hay asuntos importantes en la política local que vale la pena comentar. Uno de ellos, fue el Partido del Trabajo el encargado (desde la alianza oficialista) de impugnar el acuerdo de paridad aprobado por el Instituto Nacional Electoral que establece la obligación de postular a cinco mujeres para igual número de las nueve gubernaturas. Esto no implica la falta de apoyo a Tania Valentina Rodríguez, propuesta del partido para la gubernatura del estado por la alianza que encabeza Morena, sino despresurizar para permitir que la alianza tenga más candidatos hombres en otras entidades.

Otro es que las cosas en el Frente Amplio por Morelos empiezan a complicarse para armar la encuesta que seleccionaría a la abanderada a la gubernatura, así que los partidos podrían utilizar otro método para designarla. Bastante avanzadas van las cosas en las negociaciones de las que se sabe que el PAN habría cedido la plaza a sus aliados que postularán a una mujer externa a las filas de los partidos. Aún se negocia al respecto pero en todas las conversaciones y ecuaciones aparece el nombre de la senadora Lucy Meza.

@martinellito

dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx